domingo, 17 de junio de 2007

De viaje, de nuevo

Plaza de Armas de Trujillo.
De nuevo. Asi es. De nuevo viaje debido a razones laborales y como siempre tuve que alejarme de mi amada oficina por unos dias. Fueron dias de reflexion -porque para eso sirven las noches solitarias- y de comida economica en los restaurantes de los alrededores.

Trujillo fue ahora la ciudad designada para mi viaje. Entreviste a cuatro personas para un especial que estamos haciendo, ya saben donde, y eso fue todo. Definitivamente para salir en las fotos tienes que ir de a dos a los viajes. Espero que la proxima me manden con mi fotografa -estoy en su lista segura, y ella en la mia, asi que no hay problema- para que tenga a la vuelta algo que mostrar.

Por ahora solo tome fotos de los entrevistados, lo mejor que pude porque soy redactor no fotografo, y de algunos monumentos como para decir que tengo algo con que colorear el articulo. "El redactor es mago" dice alguien que casi nunca trae fotos de sus viajes de trabajo -ya saben quien- y bueno, veremos como me va en el armado de este especial del norte.

Sinceramente, mis entrevistados fueron buenos, en eso he tenido fortuna, pero espero que para la proxima nos vaya mejor, a todos.

martes, 5 de junio de 2007

Día Mundial del Medioambiente

Una nota sobre el Día Mundial del Medio Ambiente...

El 5 de Junio se celebra en todo el planeta el Día Mundial del Medio Ambiente, una conmemoración instaurada en 1972 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con motivo de la apertura de la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente Humano.

Esta celebración es parte de la estrategia desplegada por las Naciones Unidas para dar a conocer el estado del medio ambiente a nivel mundial, con el fin de promover el desarrollo de acciones de concientización y divulgación ambiental. La ciudad anfitriona que ha sido elegida este año como sede para albergar las celebraciones internacionales del Día Mundial del Medio Ambiente ha sido Tromso, en Noruega, y el Organismo que canalizará las celebraciones de este año será el Instituto Polar de Noruega.

El tema seleccionado para el DMMA este año “El Deshielo, ¿un tema candente?", está vinculado con la problemática del Cambio Climático, ya que durante 2007 se celebra el Año Polar Internacional.


Más información:
Día Mundial del Medio Ambiente: Http://www.pnuma.org/dmma2007/website/dia_mundial_del_medio_ambiente_2007.htm

Instituto Polar de Noruega:
http://www.wed.npolar.no/world-environment-day-2007/view?set_language=en

domingo, 6 de mayo de 2007

Atlanta unos días después

Hace ya dos semanas del viaje a Atlanta. Y con los días uno puede pensar que la memoria le va siendo traicionera e inexacta a uno. Muy probablemente ello sea cierto, pero creo que lo que queda en nuestras mentes como memoria siempre se encontrará –como decía el personaje principal de la película Big Fish– más “condimentado” que los hechos puros. Nuestros recuerdos no son sólo la lista de nuestras acciones unas tras otras, sino una historia sazonada con sal y pimienta, y muy cercana a la realidad, lo suficiente para ser creíble.

Como siempre, unas horas antes, mi cuerpo me recordaba que mi mente le teme a los aviones. El nerviosismo que sentía era evidente. Cené con pocos ánimos, a pesar que la comida fue deliciosa. Me preparé y a pocos minutos después de las nueve llegó el taxi a recogerme. ¡Y que tal taxi! Es la primera vez que un Mercedes negro se detiene frente a mi puerta a esperarme, y espero que no sea la última. El conductor me ayudó con la maleta y nos dirigimos hacia el aeropuerto, con un poco de dificultad ya que me percaté que Breña era territorio desconocido para el chofer.

De una forma u otra llegamos a la Av. Faucett y nos dirigimos rápidamente por la vía rápida del centro. En verdad no entiendo la razón de un peaje para tan corto recorrido, pero así es mi patria.

Ya en el aeropuerto me dirigí al counter de Delta y afortunadamente recordé llevar mi tarjeta de viajero frecuente para llenarla con las correspondientes millas hasta Atlanta. La fila era larga, pero ya estoy acostumbrado a esos menesteres. Bajo mi tensión, me sentí un poco más cómodo e hice mi trámite en counter. Mi celular sonó pero no lo atendí. El número era desconocido pero supuse que tendría algo que ver con el viaje pues nadie me llama los sábados por la noche, y no es que mi vida sea muy aburrida, sino que sencillamente no es lo usual.

Y, como pensé, la llamada tenía que ver con el viaje. Cuando devolví la llamada me di cuenta que era el representante de la agencia de viajes tratando de localizarme para darme el sticker del pago de impuestos. Nos reunimos en la puerta y me preguntó por Walter y Verónica –los otros dos periodistas con los que iría al viaje– pero yo no sabia nada de ellos, ni los conocía ni tenía forma de localizarlos. Dejé al representante en la puerta y me fui a la sala de embarque, ahí podría sentarme y descansar, y hacer la llamada de costumbre antes de subir al avión.

Cuando subí el espectáculo fue el de siempre. Familias llorando por un familiar que seguramente no volverían a ver en mucho tiempo, amigos tomándose fotos, otros cenando en los restaurantes y los avisos por los parlantes que no paraban de recordarnos que los aviones partían y llegaban unos detrás de otros.

No esperé mucho. Decidí entrar lo más rápido posible para pasar los controles y poder sentarme tranquilo. Migraciones fue lo peor. La fila era enorme y pensé que perdería mucho tiempo ahí. Y efectivamente así sucedió. Pasar los rayos X y el detector de metales me llevó menos tiempo. Al final, pude llegar a un asiento y esperar a que llamaran a embarque. Nuevamente, me empecé a sentir nervioso.

domingo, 25 de marzo de 2007

Yauya una vez más

Hace una semana que se fue Liliana. No es la primera vez y quizás no sea la última, pero ahora he sentido la partida de manera especial. No sé porque. El domingo en la noche me sentí ausente, como privado de mis sentidos. Me fui a un calendario a detectar los feriados con bastante anticipación, planeando cómo encontrarnos, dónde hacerlo, qué hacer entonces. Me pasé el domingo planeando mi vida en Semana Santa, el Día del Trabajo, Fiestas Patrias, y todos los feriados que les seguían. Realmente me sentí ansioso. Deseaba verla, escucharla y empecé a decirme a mí mismo “hace exactamente 12 horas estábamos en su casa, corrigiendo su tesis…”, como si recordar fuese realmente volver a vivir. Esa noche fue difícil, no pude dormir bien.

Mi delgada.
Al día siguiente me sentí mejor. Y durante la semana la vorágine del trabajo, de tener que terminar los informes, de conseguir los entrevistados, de escribir un central, desgrabar las entrevistas y todo lo que le rodea me hicieron sentirme alejado de la angustia. Pensé que el trabajo me sanaría, como cuando a uno le dicen que se martillee un dedo para dejar de pensar en el dolor de cabeza, pero no bastó. Lo realmente relajante vino de Internet. Un correo de Liliana me contaba las peripecias por las que tuvo que pasar mi delgada para llegar al pueblo de Yauya, distrito del mismo nombre, provincia de Carlos Fermín Fitzcarrald, departamento de Ancash (al lado de Huánuco).

Una semana después vuelvo a sentir lo mismo. Pero ya sé que ella llegó bien, que de vez en cuando puede enviarme un SMS (la señal en ocasiones se capta en un lugar del pueblo) y que de verdad la extraño, como nunca.

Espero que llegue Semana Santa. Iré a Huaraz a alcanzarla. La esperaré en transportes “El Solitario”, nos veremos, planearemos qué hacer y pasearemos. Y seguramente recién en el momento en que la vea bajar con su maleta y la abrace me abandonará esta sensación tan extraña de soledad.